Claudia Eboli

Mi nombre es Claudia Eboli y hoy soy Coordinadora del Programa Maquillaje Terapéutico que intenta llevar una caricia al alma a aquellas personas que se hallan en alto grado de vulnerabilidad usando el maquillaje como herramienta.

Hoy este Programa está en muchos lugares acariciando el dolor pero en realidad empezó cuando hace 9 años me descubrieron una enfermedad electrofisiológica cardiaca congénita hereditaria que me llevo a estar dos veces en una situación tremendamente complicada de salud y riesgo de vida. En ese momento mis días eran no solo complicados por la sintomatología sino por el tremendo deterioro de mi físico y mi rostro que me obligaron a estudiar automaquillaje para sortear la entendible preocupación de mi mamá que trabajo 24 años conmigo en la Legislatura Porteña donde estoy como empleada desde hace 24 años.   

Luego de sortear dos operaciones y salir airosa de ese momento decidí que si en la segunda operación había quedado viva mi vida tenía que cambiar. Yo debía hacer algo por alguien o mejor dicho algo por mí. Y fue cuando pedí permiso a la Jefa de Oncología Clínica del Hospital Municipal de Oncología Maria Curie para maquillar pacientes y aunque fui a ver como salía esa idea que había tenido jamás me fui.

A casi seis años de ese primer día que recuerdo fue un viernes somos muchos los que integramos el Nuevo Servicio Voluntario de los Días Miércoles del Hospital. Somos muchos y queremos ser más. Pero también a seis años de ese comenzar ratifico que este programa que empezó conmigo sola maquillando con un par de pinceles míos y un brochero hecho con una toalla se transformó en una herramienta del buen vivir para aquellos a los que la vida se les ha vuelto complicada.

Luego de crecer con muchísimo esfuerzo y usando mi sueldo de empleada para sostener el programa logre tener un equipo de más de cincuenta personas estables capacitados por nuestras dos profesoras Flor Chacra y Alejandra Cuadrado además de mi persona. Todos ellos se desempeñan entre Oncologia, Psiquiatria, Violencia de Genero y Familiar, Carceles, Personas en situación de calle y niños abusados entre otras problemáticas que intervenimos. Como verán son situaciones muy difíciles de abordar por ende el Programa de Estudios es altamente calificado y estricto esperando que aquellos que se sumen lo hagan con humildad, compromiso, corazón y por sobre todo empatía.

El maquillaje correctivo es un oficio que se aprende con la práctica. La Empatía y el acompañar al otro en el dolor tan solo es INNATO . Se nace con ese amor dentro y con esa necesidad de entregarlo a manos llenas.

Hoy a muchos años de aquella mañana donde cerré mis ojos en un quirófano pidiéndole a Dios me acompañe en esa camilla, protegiera a mis hijos en caso de yo no seguir viva y guie las manos sabias de aquellos médicos a los que les deseo mil bendiciones cada noche siento que fue el mayor aprendizaje que pude tener desde el mismo instante que me entere que estaba enferma.

Hoy a tantos años de aquella tarde en la que me sumergí en lágrimas llenas de miedo a lo desconocido de un tratamiento que es el día de hoy que sigo y una enfermedad que me acompaña en cada instante siento que mi enfermedad fue la bendición más grande que el Supremo me ha dado. Porque aprendí que mirar al otro te hace feliz. Pensar en el otro que sufre te vuelve eterno y te quita el miedo. Y Sabes por qué???? Porque de morir mañana sé positivamente que al cerrar mis ojos habrá cientos de personas a l@s que le di un instante de alegría. No les cambie sus realidades pero dejo much@s maquillador@s terapéuticos que seguirán mimando vidas dolientes y a través de ellos o en aquellos pacientes maquillados por mi seré eterna porque aun no estando aquí tendré un lugar en sus corazones o en el de sus familias y me recordaran por siempre.